La necesidad de fortalecer la unidad de América Latina y el Caribe, aprovechar sus recursos estratégicos y construir una posición propia frente a las transformaciones del orden internacional centró este jueves el segundo día de trabajo del cuadragésimo primer período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que se desarrolla en Santiago de los Caballeros.
Durante la jornada, representantes de organismos internacionales, cancilleres y exmandatarios coincidieron en que la región debe responder de manera coordinada a los cambios geopolíticos, impulsar el comercio entre sus países y convertir sus ventajas naturales, productivas y humanas en oportunidades de desarrollo económico y social.
La presentación del informe Rupturas y oportunidades: propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica sirvió como eje de las discusiones, en las que también se abordaron los desafíos de la transformación digital, la inteligencia artificial, la seguridad, la inversión y la integración económica.
La expresidenta de Chile, Michelle Bachelet advirtió sobre ocho rupturas que están transformando el escenario mundial, entre ellas la reconfiguración de la globalización, el debilitamiento del multilateralismo, la competencia entre las grandes potencias, el deterioro de las instituciones democráticas, la desinformación, el retroceso de los derechos de las mujeres y la pérdida de consenso internacional frente al cambio climático.
Al presentar las conclusiones del informe, Bachelet afirmó que el mundo ha experimentado una transformación profunda y acelerada desde que la Cepal convocó, a finales de 2024, a la comisión encargada de analizar la relación entre geopolítica, globalización y desarrollo en América Latina y el Caribe.
La exmandataria sostuvo que los cambios internacionales también representan oportunidades para los países de la región, debido a la importancia creciente de sus recursos naturales, fuentes de energía, producción de alimentos, biodiversidad y reservas de minerales críticos. Indicó que América Latina y el Caribe disponen, además, de capacidades productivas, financieras y humanas, industrias, empresas emergentes, tecnologías y bancos de desarrollo que pueden contribuir a mejorar su posición frente a las principales economías del mundo.
Bachelet explicó que el documento no se limita a describir los problemas que enfrenta la región, sino que propone alternativas para aumentar sus capacidades, fortalecer la cooperación y lograr una mayor incidencia sobre su futuro.
“Más allá de las recomendaciones prácticas, aquí hay una propuesta más sencilla y radical, que es la esperanza”Michelle Bacheletexpresidenta de Chile“
En la misma línea, el expresidente colombiano Iván Duque planteó que América Latina debe construir una visión geopolítica propia, sin depender de alineamientos rígidos entre las grandes potencias.
A su juicio, el informe de la Cepal debe servir como una hoja de ruta para que las naciones latinoamericanas y caribeñas, pese a sus diferencias políticas e ideológicas, puedan establecer prioridades comunes en materia de desarrollo, seguridad, comercio e inversión.
Por Norberto Rubio
